martes, 30 de noviembre de 2010

Antonio

Así se llamaba mi abuelo. Quizás es el hombre a quien he amado más en mi vida. Recuerdo que cuando supe que tú, ese "señor grandote" que se sentaba cerca de mi en el salón y que era realmente brillante se llamaba "Antonio" me causó una gran alegría porque en ti ví reflejada la sabiduría de mi abuelo. No sé porqué pero fue muy grato.
Les cuento que por recomendaciones de Antonio ( mi amigo) aprendí a leer a Borges, Cortázar y a Dostoievski, comencé a creer en Sabina y en Serrat. Hay algo por lo que le estaré eternamente agradecida y es que me ayudo a comprender "La República" de Platón a mis 18 años. Me enseñó el gusto por el buen vino de mora y el buen vino tinto acompañado por las conversaciones intelectuales entre amigos. Son muchas cosas las que he aprendido de ti y de las que estoy eternamente agradecida. Aunque a mi me guste la Linguística(cosa rara eso) y a ti te guste la literatura, la historia y estar haciendo magia en la cocina, espero que sean muchos los años en los que podamos compartir juntos una buena copa de vino, un poema de Goethe y la alegría de estar vivos.

Para ti este escrito, con la única intención de agradecerte las sabias palabras, la alegría de ver a los árboles danzar y los #FF del twitter.



1 comentario:

Antonio Gámez dijo...

Maff!

Mil gracias que bello post, me conmoviste mucho. Un gran abrazo... un abrazo infinito como nuestra amistad.