jueves, 21 de mayo de 2009

Rubèn Dario.

Dichoso el àrbol que es apenas sensitivo
y màs la piedra dura, porque esta ya no siente,
pues no hay dolor màs grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos
y la tumba que aguarda con sus funebres ramos,
y no saber adònde vamos,
ni de dònde venimos...!