La tierra giró para acercarnos,
giró sobre sí misma
y en nosotros,
hasta juntarnos por fin en este sueño,
como fue escrito en el Simposio.
Pasaron noches, nieves y solsticios;
pasó el tiempo en minutos y milenios.
Una carreta que iba para Nínive llegó a Nebraska.
Un gallo cantó lejos del mundo,
en la previda a menos mil de nuestros padres.
La tierra giró musicalmente llevándonos a bordo;
no cesó de girar un solo instante,
como si tanto amor, tanto
milagro
sólo fuera un adagio
hace mucho ya escrito
entre las partituras del Simposio.
by Eugenio Montejo
http://www.cercanosanonimos.blogspot.com/
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